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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Cuando Allah da...

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Una vez un niño fue a una tienda con su madre…
El vendedor, mirando al pequeño, le ofreció un bote lleno de caramelos diciéndole:
- Toma algunos caramelos niño

Pero el niño se quedó mirando y no se movió. 

El vendedor se quedó perplejo, un niño pequeño que no coje caramelos…
De nuevo le repitió que tomara algunos. Su madre también le invitó a que cojiera alguno de los caramelos que tan amablemente el vendedor le estaba ofreciendo. Pero el niño seguía sin moverse.

El vendedor, viendo que el niño seguía sin cojer ningún caramelo, tomó él mismo algunos y se los ofreció. El niño abrió entonces sus manos, sorprendido por tener tantos caramelos.

Mientras volvían a casa la madre preguntó al niño:
- ¿Por qué no cojiste los caramelos que te ofreció el vendedor?
El niño respondió:
- Mamá, mis manos son muy pequeñas, si hubiera cojido los caramelos con ellas solo habría podido cojer unos pocos...pero has visto ahora cuántos me dió ese señor...!


Cuando tomamos algo  puede ser poco, pero cuando Allah da...da más de lo que esperamos, más de lo que podemos cojer...Allahuakbar.


domingo, 16 de noviembre de 2014

¿Cómo te consideras?

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Un hombre casado afirmó:
- Las mujeres son como los zapatos, las puedes cambiar y sustituir cada vez que lo desees...

Las personas que estaban a su alrededor se miraron entre si y, notando la presencia de un hombre sabio, le preguntaron:
- ¿Qué piensa de esta afirmación?
El hombre respondió diciendo:

- Lo que ha dicho este hombre es cierto, la mujer es como un zapato a los ojos de aquel que se considera a si mismo un pie...mientras que es una corona de oro para aquel que se considera a si mismo un rey. 


miércoles, 12 de noviembre de 2014

Astucia

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Cuando Abu Bakr ibn Abit-Tayyib iba a ser recibido por el Rey de Constantinopla, los cristianos temieron que no se inclinara delante del rey, asi pues le hicieron pasar por una pequeña puerta para que tuviera que inclinarse al atravesarla. 
El (rahimahullah) entendió lo que tramaban y atravesó la puerta para ser recibido por el rey con su parte trasera primero.


- Shaykh-ul-Islaam Ibn Taymiyyah (al-Minhaj 2/56)




miércoles, 5 de noviembre de 2014

Término medio

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Un sabio preguntó a otro más sabio que él,

"¿Cuánto debo construir?"
Respondió,
"Tanto cuanto sirva a protegerte del sol y la lluvia."

"
¿Cuánto debo comer?"
Respondió,
"Más que cuando estás hambriento y menos que cuando estás sacio."

"¿Cuánto me debo vestir?"
Respondió,
"Como Jesús (Isa) se vistió."

"
¿Cuánto debo reir?"
Respondió,
"Tanto cuanto aparezca en tu rostro pero que no se oiga en tu voz."

"
¿Cuánto debo llorar?"
Respondió,
"Nunca te canses de llorar por temor de Allah."

"¿Cuánto debo esconder mis acciones?"
Respondió,
"Tanto que la gente piense que no has hecho ninguna buena acción."

"¿Cuánto debo mostar mis acciones?"
Respondió,
"Tanto cuanto permita a otros seguir tu ejemplo pero no haga que las gentes hablen de ti."


Wahb b.Munabbih r.a

[Abû Nu’aym,Hilyatu Al-Awliyâ`4:45]

Todo tiene dos extremos y un término medio. Si aferras un extremo, el otro se inclinará, pero si optas por el término medio los dos extremos se nivelararán.

Sigue siempre el término medio en todos los asuntos.


“De este modo hemos hecho de vosotros una comunidad de en medio para que diérais testimonio de los hombres y para que el Mensajero lo diera de vosotros”.


Coran 2, 142

lunes, 15 de septiembre de 2014

El día más largo

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Abu Musa al-Ashari (radiyAllahu'anhu) solía ayunar en los días de mucho calor.

Le dijeron:
- Eres ya un hombre anciano

Respondió:
- Me preparo para un día muy largo (el Día del Juicio).


(Ibn al-Jawzi, Awakening From The Sleep of Heedlessness. pg 44)

sábado, 13 de septiembre de 2014

Hayya `ala al-Falah

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Despues de que ar-Rabi` bin Khaytham se quedara parcialmente paralizado, solia ir a la mezquita ayudado por dos hombres.

Le dijeron:
“Oh Abu Yazid, tú tienes permiso para rezar en casa.”

Respondió:
“Has dicho la verdad, pero escuché al muezzin decir ‘'Hayya `ala al-Falah’ (ven al éxito), y pensé que todo aquel que escuche su llamada debe responder aunque sea yendo gateando.”


(Hilyat al Awliya 2/113)


miércoles, 28 de mayo de 2014

Había una vez...

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Había una vez un rey que tenía un solo ojo y una sola pierna.
Pidió a todos los pintores que le pintaran un bonito retrato. 
Pero ninguno de ellos pudo hacerlo, 
¿cómo iban a pintar un bonito retrato de alguien con similares defectos?...

Sin embargo uno de los pintores aceptó 
y pintó un clásico retrato del rey. 
Era una pintura fantástica, que sorprendió a todos...
retrataba al rey preparado para cazar, 
apuntando con un ojo cerrado y una pierna doblada...


¿Por qué no podemos pintar retratos asi para los demás, 
escondiendo sus defectos y exaltando sus virtudes? 
Si escondemos los defectos de los demás, 
Allah Ta’ala esconderá los nuestros.


sábado, 17 de mayo de 2014

El sermón del viernes

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Un musulmán escribió una carta al editor de un periódico
en la que se quejaba de que no tenía sentido 
ir a la mezquita todos los viernes.

"He estado yendo durante 30 años", escribió,

"y durante todo este tiempo habré oido algo asi como 3.000 sermones.
Pero no puedo recordar ni uno solo de ellos.
Por eso pienso que he desperdiciado mi tiempo,
y el Imam tambien ha desperdiciado el suyo".

Esta carta desencadenó una fuerte polémica

en el apartado de "Cartas al Director" 
que duró varias semanas,
hasta que alguien escribió lo siguiente :

"He estado casado durante 30 años.

Durante todo este tiempo mi mujer me habrá cocinado unas 32.000 comidas.
No puedo recordar el menu de una sola de ellas.
Pero una cosa es segura, todas me alimentaron
y me dieron la energía que necesitaba para trabajar.
Si mi esposa no me hubiera cocinado esas comidas
hoy estaría muerto".

Nadie volvió a hacer ningun comentario


acerca del Sermón de los Viernes.


miércoles, 12 de marzo de 2014

Valores

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Cuando Allah concedió al Profeta Youssef (aleyhi salam) la belleza física esto le causó ser encarcelado, pero cuando Allah le concedió el conocimiento (interpretando el sueño del rey) no solo le liberó de la prisión sino que elevó su rango en la sociedad. 

Esto nos enseña el valor del conocimiento 
y que la belleza física carece de valor. 

– Ibn Al-Qayyim


sábado, 8 de febrero de 2014

Qué es lo que te lo impide

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Había un maestro no creyente que tenía un esclavo musulmán. 
Un día iban caminando juntos 
cuando pasaron cerca de una mezquita. 
El esclavo dijo a su maestro:
- Déjame entrar en la mezquita para hacer dos raka’ats.
El maestro respondió:
- Ve y haz tus dos raka’ats, yo te esperaré fuera.
El esclavo entró en la mezquita y, 
como tardaba más de lo previsto, 
el maestro se asomó dentro 
y le dijo que saliera enseguida. 
Pero oyó al esclavo decir:
- Lo siento pero no puedo salir.
- ¿Y qué es lo que te impide salir?, preguntó el maestro

- El mismo que a ti te impide entrar, respondió el esclavo.


sábado, 25 de enero de 2014

Busca el perdón de Allah

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Una vez un hombre se quejó a al-Hasan al-Basri diciendo:
- El cielo no nos provee de lluvia
El respondió:
- Buscad el perdón de Allah (decid أستغفر ألله).
Otra persona vino a él diciendo:
- Me quejo de mi pobreza
El respondió:
- Busca el perdón de Allah (di أستغفر ألله).
La gente que estaba alrededor dijo a al-Hasan:
- Cada vez que una persona viene a quejarse a ti ¿le respondes que busque el perdón de Allah?
Al-Hasan al-Basri respondió:
- ¿No habéis leido las palabras de Allah?: 
“Y les dije: Implorad el perdón de vuestro Señor, pues es Remisorio, y así os enviará del cielo una lluvia abundante, y os concederá muchos bienes e hijos; también jardines y ríos”. Coran 71, 10-12

Hay dos cosas en la tierra que protejen a una persona del castigo de Allah. La primera ya no está, mientras que la segunda todavía permanece.
La primera era el Mensajero de Allah: “Pero Allah nunca les castigaría estando tú [¡Oh, Muhammad!] entre ellos”. Coran 8, 33

La segunda es el arrepentimiento (istighfar): “...ni tampoco mientras haya quienes Le pidan perdón”. Coran 8, 33

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Y sólo me adelanté para complacerte

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Un enseñante de Corán 
aconsejaba siempre a sus alumnos 
vivir segun esta aleya: 
Y sólo me adelanté para complacerte ¡Oh, Señor mío!” 
Coran 20, 84.


Les decía: 
Esta aleya es lo que me motiva. 
Cuando escucho el adhan 
y estoy ocupado haciendo algo 
recuerdo esta aleya y me apresuro a rezar. 
Y cuando me despierto en medio de la noche 
y solo quiero volver a dormirme pienso: 
Y sólo me adelanté para complacerte ¡Oh, Señor mío!”, 
y me levanto para orar.


jueves, 12 de diciembre de 2013

¿Shi’a?

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El Imam Abu Hanifa se encontró con un hombre shi’a 
y se apresuró a esconder sus zapatos.
El hombre le preguntó porqué lo hacia 
y Abu Hanifa le respondió:
- En tiempos del Profeta (aleyhi salat wa salam) 
los shi’a solían robar los zapatos de la gente.
A lo que el hombre shi’a replicó:
- En tiempos del Profeta (aleyhi salat wa salam) no había shi’a
El Imam Abu Hanifa le respondió:

- ¡Exacto!, no había shi’a, ¿entonces porqué ahora los hay?

domingo, 8 de diciembre de 2013

Agradecimiento

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Sayyida Rabi’a al-Basri (rahimahu Llah) 
vió una vez a un hombre 
que se habia puesto una benda alrededor de su cabeza.

- ¿Por qué te has puesto una benda?, le preguntó
- Porque tengo dolor de cabeza, respondió el hombre
- ¿Cuántos años tienes?, preguntó ella
- Treinta, respondió el hombre
- ¿Has sufrido y tenido dolores durante la mayor parte de tu vida?, 
preguntó ella
- No, respondió el hombre

- Durante treinta años has gozado de buena salud, dijo ella, 
y nunca te has puesto la benda del agradecimiento. 
Y ahora, porque esta noche has sufrido dolor de cabeza, 
te has puesto la benda de la queja.


sábado, 23 de noviembre de 2013

El Amigo de Allah

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Cuando el angel de la muerte fue a llevarse el alma del Profeta Ibrahim (aleyhi salam), este le dijo:
- ¿Has visto alguna vez un amigo llevarse la vida de su propio amigo?
El ángel de la muerte volvió y transmitió a Allah las palabras del Profeta Ibrahim (aleyhi salam).

Allah volvió a enviar el ángel Azrael al Profeta Ibrahim con este mensaje:
- Tu Señor ha respondido: 
¿Has visto alguna vez un amigo 
que no desee encontrarse con su propio amigo?
Entonces el Profeta Ibrahim (aleyhi salam) respondió:
- Oh Azrael, toma mi alma.


El Profeta Ibrahim es el Khalilullah – El Amigo de Allah


martes, 19 de noviembre de 2013

El Libro de Allah

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Abu Al-’Aaliyah trasmitió 
que un hombre pidió consejo a `Ubay bin K`ab, 
y este le respondió:

Toma el Libro de Allah como guía y juez.
Es lo que nuestro Mensajero dejó entre nosotros.
Será tu intercesor. Obedécele.
Es un testigo fiable.
En él hallarás mención de vosotros 
y vuestros predecesores, 
y la forma de juzgar entre vosotros.

El Corán habla de vosotros 
y de lo que vendrá después de vosotros.


sábado, 2 de noviembre de 2013

Los más perdedores

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Se cuenta que un hombre solía rezar siempre en primera fila en la mezquita. Un día llegó tarde, asi que tuvo que rezar en la segunda fila. 
Al sentirse a disgusto cuando la gente lo veía en la segunda fila entendió que la satisfacción interior que sentía cuando rezaba en la primera fila era debida a que la gente lo observaba y lo admiraba por ello. 

“Diles: ¿Queréis que os informemos de quiénes son los más perdedores por sus obras? Aquellos cuyos afanes se malograron en la vida mundanal mientras creían haber obrado el bien”. 
Coran 18, 103-104


jueves, 22 de agosto de 2013

Cómo agradecer

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Preguntaron a Abu Hazim:

- ¿Cómo agradecemos por la bendición de la vista?
Respondió:
- Cuando veais el bien debéis propagarlo 
y cuando veais algo que no os agrada debéis esconderlo.

Le preguntaron:
- ¿Cómo agradecemos por la bendición del oido?
Respondió:

- Cuando oigais algo bueno debéis memorizarlo 
y cuando oigais algo que no os agrada debéis olvidarlo.


sábado, 1 de junio de 2013

A la sombra de su Sadaqah

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Cuando llegaba la primavera a Ibn Jad'aan le gustaba salir y contemplar los hermosos camellos, con sus ubres llenas hasta casi explotar. 
Cuando las crías se acercaban a sus madres, su leche salía abundante, generosa y llena de bendiciones.

Un día Ibn Jad'aan estaba contemplando a una camella con su cría y se acordó de su pobre vecino, que tenía siete hijas pequeñas. Y se dijo a sí mismo, “por Allah que daré esta camella y su cría como Sadaqah (limosna) a mi vecino”, y recitó la aleya del Corán en la que Allah dice (Surah Al-imraan: 92):
“No alcanzaréis la virtud, hasta que no deis de lo que amáis. Y cualquier cosa que deis, Allah la conoce”.

“Y la más querida de mi rebaño es, para mi, esta camella”. 
Asi que tomó a la camella y a su cría y llamó a la puerta de su vecino, pidiéndole que las aceptara como regalo. 
Vió como su cara se iluminaba de felicidad y fue incapaz de pronunciar una palabra como respuesta.

Su vecino se benefició de la leche del animal, utilizándolo también para trasportar madera, mientras esperaba que sus crías crecieran para poder así venderlas. De esta forma obtuvo un gran beneficio de la camella.

Pasó la primavera y llegó el verano con su sequía, y los beduínos levantaron sus campamentos en busca de agua y pastos. Iban en busca de los duhool o “agujeros” en la tierra, pozos de agua subterranea, cuyas aberturas se encuentran a nivel del suelo, que los beduinos conocen muy bien.

Ibn Jad'aan bajó a unos de esos agujeros para recojer agua para beber mientras sus tres hijos se quedaron a esperarle fuera.

Pero Ibn Jad’aan no volvió. Sus hijos le esperaron durante uno, dos, tres días, pero al final perdieron la esperanza. Pensaron que quizas había sido mordido por una serpiente, o que se había perdido bajo tierra.
En realidad sus hijos (y nos refugiamos de esto en Allah) confiaban en su desaparición. ¿Porqué?, por codicia para repartirse la herencia.

Volvieron a casa y dividieron entre todos lo que el padre les había dejado.
Recordaron que el padre, Ibn Jad’aan, había regalado una camella a su pobre vecino. Asi que fueron a su casa y le dijeron que sería mejor que les devolviera esa camella y tomara otra a cambio, en caso contrario se la quitarían a la fuerza y de esta forma se quedaría sin nada.

El vecino se quejó diciendo que se lo contaría a su padre, pero los hijos le informaron que había muerto. Les preguntó cómo, cuándo y dónde Ibn Jad’aan había muerto y porqué no se lo habían comunicado antes. Sus hijos le explicaron entonces como el padre había entrado en uno de esos agujeros subterráneos del desierto del que nunca salió.

El vecino exclamó: “Por Allah, conducidme a ese lugar , tomad vuestra camella y haced con ella lo que querais, no quiero otro camello en su lugar”.

Lo condujeron al lugar en el que el padre había desaparecido, y tomando una antorcha y atándose con una cuerda a la parte exterior del agujero descendió al interior.
El olor a humedad era muy intenso y al poco tiempo escuchó gemidos y quejidos que procedían de la profundidad del agujero. Se fue acercando poco a poco al lugar de donde provenían, tanteando en la oscuridad, hasta que su mano tocó un cuerpo, el de Ibn Jad’aan. Enseguida acercó su oido a su pecho,
¡respiraba todavía después de una semana!

Lo sacó al exterior cubriendo primero sus ojos para que no fuera cegado por la luz del sol. Había traído consigo unos dátiles. Los humedeció con un poco de agua y se los dió para que bebiera y se nutriera.

Después lo cargó sobre su espalda y lo llevó a su casa, donde poco a poco se fue recuperando sin que sus hijos lo supieran.

El vecino preguntó a Ibn Jad’aan: ”Dime, por Allah, ¿cómo es que has logrado sobrevivir después de una semana alli abajo?”
"Te diré algo extraño…" respondió Ibn Jid’aan: "...cuando bajé al agujero me perdí, y estuve vagando sin rumbo en todas las direcciones, hasta que me dije a mi mismo que era mejor que me quedara cerca de la fuente de agua que había encontrado. Asi que empezé a beber de ella, pero el hambre no tiene piedad y el agua no bastaba para saciarla. Después de tres dias el hambre se hizo acuciante e insoportable. Mientras permanecía tumbado en el suelo me rendí ante Allah y puse todos mis asuntos en sus manos, y de repente sentí el calido sabor de la leche que entraba en mi boca.

Me senté en medio de la oscuridad y pude ver un recipiente acercándose a mi boca. Bebí de él hasta saciarme y después desapareció. Esto sucedió tres veces durante los primeros días pero los ultimos dos días desapareció sin saber porqué

Entonces su vecino le respondió:"¡Si supieras la razón te sorprenderías! Tus hijos pensaron que habías muerto, y vinieron a mi casa y se llevaron la camella con cuya leche Allah (Subhana Wa Ta'Aala) te nutría".

El musulmán está a la sombra de su Sadaqah (Caridad).

“Y quien teme a Allah, Él le da una salida. Y le provee desde donde no lo espera. Quien se abandone en Allah, Él le bastará”.
Surah Al-Talaq 65, 2-3

jueves, 30 de mayo de 2013

Empieza contigo mismo

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Un hombre fue a Ibn 'Abbas (radia allahu anhu) y le dijo:
"Oh Ibn 'Abbas , quiero ordenar a la gente a hacer el bien 
y prohibir hacer el mal". 
Ibn 'Abbas dijo, 
"¿Y has llegado tú a ese nivel?" , 

Él dijo:
"Espero que esto sea asi". 


Él dijo:
Si no temes estar expuesto a tres de los versos del libro de Allah, entonces hazlo. 

El hombre preguntó:
¿ Y cuáles son ellos? 

Él mencionó este verso:
"¿Acaso ordenáis la piedad a los hombres y os olvidáis de practicarla vosotros mismos, siendo que leéis el Libro [la Torá]? ¿Es que no razonáis?". (baqara 2:44).

Y luego preguntó,

 ¿Te has aplicado estos versos? 

El dijo: "No".

Ibn 'Abbas entonces mencionó el segundo verso:

"¡Oh, creyentes! ¿Por qué decís lo que no hacéis?Es muy aborrecible para Allah que digáis lo que no hacéis. ". (As-Saff 61:2-3).

Después de esto él dijo, 

¿Te has aplicado las implicaciones de este verso? 

Él contestó: No.

Entonces él menciono el tercer verso con respecto a Shu’aib alayhi salaam:

"No creáis que os impondría algo que yo mismo no cumpliría".(Hud 11:88).

Y luego le pregunt
ó,

¿Te has aplicado las implicaciones de este verso? 

Él dijo: No

Ibn 'Abbas dijo: entonces "empieza contigo mismo".