domingo, 15 de abril de 2012

La súplica es un arma

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La súplica y la búsqueda de protección de Allah son como armas, 
pero el filo de un arma no es suficiente para provocar efecto alguno, 
ya que la persona que la maneja también cumple su función. 

Por ello cuando un arma es perfecta y el brazo es fuerte, 
y no hay factores que lo impidan, 
entonces provocará un efecto en el enemigo. 
Pero si falta alguno de esos factores, el efecto se verá disminuido. 

Así funciona la súplica, 
si ésta no es correcta en sí misma, 
o si la persona que la efectúa 
no ha combinado su corazón y sus palabras en la súplica, 
o si existe algún factor que impida su respuesta, 
el efecto deseado no ocurrirá. 

- Ibn Al-Qayim

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