domingo, 15 de julio de 2012

Regalos

Compartir





Allah nos hace regalos, 
pero después llegamos a amarlos 
como solo deberíamos amarle a El. 
Tomamos esos regalos y los ponemos en nuestro corazón, 
hasta que lo ocupan por completo y no podemos vivir sin ellos. 
Pasamos nuestro tiempo contemplándolos, 
nos sometemos a ellos y los adoramos. 
La mente y el corazón que fueron creados por Allah, 
para Allah, se convierten en propiedad de alguien o de algo. 

Y después llega el miedo. 
El miedo a perderlos. 

Ese regalo que debería haberse quedado en nuestras manos 
invade nuestro corazón 
y el miedo a perderlo nos consume. 
Así lo que un día fue un regalo se convierte en nuestra prisión, 
en un instrumento de tortura. 
¿Cómo podemos liberarnos de esto? 
A veces es Allah, en su infinita misericordia, el que nos libera...
...llevándoselo. 

- Yasmin Mogahed


No hay comentarios:

Publicar un comentario