viernes, 18 de enero de 2013

Gracia divina

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Un león encontró un grupo de gatos que discutían. 
“Los voy a devorar”, pensó. 
Pero entonces fue invadido 
por una extraña sensación de tranquilidad. 
Decidió sentarse y escuchar lo que decían.
- Buen Dios – dijo uno de los gatos 
sin percatarse de la presencia del león 
– te hemos rezado durante toda la tarde, 
hemos pedido al cielo que llueva ratones para nosotros.
- Y hasta ahora no ha ocurrido nada – dijo otro – 
me pregunto si Dios existe realmente.
El cielo permaneció mudo. 
Y los gatos perdieron su fe.

El león se levantó y continuó su camino pensando: 
“Lo que son las cosas, 
iba a devorar a esos gatos 
pero Allah me lo impidió. 
Y aun así han dejado de creer en la gracia divina. 
Estaban talmente ocupados 
pensando en lo que les faltaba 
que no se han dado cuenta 
de la protección que Allah les han concedido.


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